jueves, 30 de octubre de 2008

Yo me pregunto XVI

¿El Raúl Alfonsín que hoy los diarios elevan a la categoría de héroe es el mismo que pactó con Menem 4 años más de miseria para el país?

11 comentarios:

Candelaria dijo...

Darling, es hora de reivindicar algunos dinosaurios...y captar votos de los radicales zurdos dispersos (los hay?)
Por eso los homenajes.

Y además, "con una ayudita de mis amigos"..Cobos quedará definitivamente inutilizable y descartado de cualquier negociación.

La política y la guerra, delicados artes..

Il Capo dijo...

Sabía que contaba con vos, Candela.

Ahora bien, entiendo la necesidad de generar nuevos radicales K, teniendo en cuenta los viejos (¡parece que los Kirchner se queman con leche pero siguen llamando a la vaca!), pero no voy a ser yo quien se sume al blanqueamiento de la genuflexa figura de Alfonso.

Café (con tostadas) dijo...

M'ijo, cuado hay que refregar votos y "triunfos" por la cabeza, sólo los peronistas son más espamenteros que los radicales...

Ahora bien, considerá que los medios se están haciendo los difíciles con los K, considerá que Cobos cobró una relevancia desmesurada, considerá que la UCR no logra remontar después de De La Rua... te parece que se iban a perder la oportunidad de reivindicar los pocos recuerdos que les quedan?

adjetivator dijo...

No, no es el mismo.
No es el mismo Alfonsín el del 83, que el del 89, ni el del 94, ni el del 2002.
Ninguno de nosotros es dos veces la misma persona. La gente cambia (para mejor o peor es una valoración que no haré en este momento ni lugar)

Il Capo dijo...

Aceptando tu teoría... ¿vos decís que se le pueden ir haciendo diferentes homenajes o repudios a las distintas personas que fue una sola?

Adjetivator dijo...

En realidad, no soy partidario de los homenajes a las personas sino a los hechos de esas personas.

Si partís de que todos somos falibles, nadie jamás debería ser homenajeado porque alguna cagada se mandó o se mandará.

El problema está en nuestro maniqueísmo, el que nos hace creer que la gente es buena o mala, sin matices. Tipos que han sido verdaderos hijos de puta han tenido conductas loables, y viceversa; una cosa no quita la otra.

Te lo digo con la experiencia de haber tratado personalmente con Alfonsín en 1992 y en 2002. Eran dos personas distintas, puedo jurarlo.

Il Capo dijo...

Entiendo a lo que te referís, y veo que hablás con una posición claramente tomada.

Pero yo, qué querés que te diga, soy de los que piensan que una GRAN cagada te puede condenar para siempre.

Para mí, y sin desconocer ninguno de sus buenos actos anteriores, el Pacto de Olivos reduce a Alfonsín a un -como mínimo- mezquino.

Adjetivator dijo...

No me considero tan perfecto como para condenar a alguien de por vida por una decisión equivocada.

Sin embargo, volviendo a la redacción original del post, qué calificativo les cabe a los que votaron a M*n*m en 1995? No son ellos principales responsables de los "cuatro años más de miseria para el país"? Nada de lo que hagan podrá redimirlos? Corresponde hacer una caza de brujas del vecino, familiar, amigo que haya cometido ese grave error, y más aún, de aquellos que lo votaron pero luego no tuvieron los huevos para admitirlo con un "yo no lo voté"? Mirá que lamentablemente fue la mitad de la gente...

Además hay algo mucho más grave que esto. No existe nadie, en ese ámbito, que no haya transado o renunciado a algo por conveniencia. Nadie, ni los que mejor prensa tienen y son sólo calificados como "ingenuos". Pero como sabés no bajaron de Marte, y son el fiel reflejo de nuestras miserias.
(y vos sabés bien desde qué lugar estoy escribiendo...) :p

Il Capo dijo...

Dani, supongo que la discusión da para mucho, y no creo que éste sea el ámbito para llevarla a cabo, pero no me parece prudente equiparar la responsabilidad de un votante con la de un dirigente.

Y ojo que esto no es lavarse las manos como ciudadano, simplemente es destacar cierta diferencia concreta: son contadísimos los casos en los que alguien que vota conoce a ciencia cierta el resultado de ese acto.
Al contrario, los actos de los dirigentes suelen estar calculados hasta el hartazgo...

El boludo que votó a Menem para terminar de comprarse la licuadora era INMENSAMENTE menos consciente de la deblacle económica que ayudaba a generar que Alfonsín pactando meter a unos radicales más en el plano político.

Adjetivator dijo...

Sin duda, da para discutirlo, mucho, y en otro ámbito. Creo que aquella fue una decisión equivocada, no para meter gente en particular sino para meterle controles (buena idea) a alguien que tenía el suficiente poder como para cagarse en todos los controles que le pusieran y sabotearlos hasta destruirlos (así, esa buena idea mutó en mala idea). Y creo que también apostó a que aquél no iba a ganar de la manera en que lo hizo (error de cálculo muy grave, pero error al fin).

De todos modos te quiero marcar algo: la frase "son contadísimos los casos en los que alguien que vota conoce a ciencia cierta el resultado de ese acto" asusta un poco. Se parece demasiado a la justificación del voto calificado, con el cual se solucionaría el problema de la gente que "no sabe lo que vota". Ojo.

Il Capo dijo...

No, Dani... Reconocer que es difícil pretender que dadas las condiciones de este mundo la gran mayoría vote conociendo y evaluando todas las consecuencias que ese acto provoca no es bajo ningún punto de vista un guiño a un voto de la minoría, sino uno a la capacitación de la mayoría.
Ojo.