viernes, 18 de julio de 2008

Verdad de perogrullo LXXVIII

Uno puede saber qué tan inteligente es alguien al ver cómo le habla a un niño ajeno.

5 comentarios:

Cookie dijo...

Sí, y también viendo como habla su niño.
jejeje

Niños que hablan como idiotas generalmente descienden de padres idem.

Un beso.

Porta dijo...

Uiuiui... esto dá para una polémica tremenda.
Mejor adhiero, digo que sí, que es cierto.

Il Capo dijo...

Cookie:
¡Muy cierto!

Porta:
Polemice, Porta, polemice... ¡que usted sabe de niños y de polémicas!

Porta dijo...

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
(Tapones de punta)
El tema es así.
Cuando uno escucha hablar a alguien con un niño ajeno, un factor determinante es si ese alguien (en adelante, "El sujeto") sabe si está siendo escuchado por uno (en adelante, "El Padre") mientras habla con el niño (en adelante, "La criatura")
Si El sujeto sabe que está siendo escuchado por El padre de La criatura, en el 87% de los casos El sujeto se expresa de un modo más teatral, podría decirse que exagerado.
Caso contrario, si El sujeto se sabe a solas con La criatura, entonces el díalogo adopta un tono más natural. Es en este caso cuando puede *medirse* la inteligencia del sujeto, ya que sabiéndose observado el Sujeto tiende a dirigir su habla a la criatura pero pretendiendo dar su mensaje a El padre, siendo este mensaje usualmente algo tipo "Mirá que copado que soy, como inteactúo con tu pibe". Cierto es también que esta actuación también funciona como indicador de la inteligencia de El sujeto pero no a los fines prácticos de la observación realizada.
En caso de presencia de mujeres solteras, el fenómeno se potencia, digamos, unas 78 veces y la conducta de El sujeto se asemeja a *Caramelito* Carrizo pasada de merca persiguiendo pibes en el arenero.

Il Capo dijo...

Gracias, Licenciado.