martes, 27 de enero de 2009

Verdad de perogrullo XCIX

Dios no existe, porque nadie puede haberse autoasignado la tarea de decidir cuándo matar a un ser querido.

7 comentarios:

Café (con tostadas) dijo...

aia, laputamadre

me quedé sin palabras

Il Capo dijo...

Para evitar malos entendidos (depende para quién; algunos podrán entenderme bien): estamos hablamos de un animal (es un ser y es querido).

No te quedaste sin palabras: "Laputamadre" es una linda para este momento. Gracias.

Candelaria dijo...

No me digas que...

Il Capo dijo...

No, Cande, no.

Es simplemente que ya empieza a circular la idea de que nosotros decidamos el momento en el que "no me digas que..." pase.

Y no me hace ninguna gracia.

Ari dijo...

Ánimo, Gaby...todavía no saben. Por ahí el cabestrillo funciona. Suerte!

Angelus dijo...

Si es un animal, entiendo. Pero si se trata de gente, hay seres queridos que a veces nos hacen dar ganas de matarlos. Y no es que no los queramos.

Rebelate. Alguien tiene que hacer algo, no sé. Es complejo.

Il Capo dijo...

Ari:
Gracias, Ari.
Y sí, ya veremos cómo sigue la cosa...

Angelus:
Todavía no es hora de hacer algo, por suerte...

A todos, gracias por comentar.